Dicen que la vocación es fundamental para la docencia. Supongo que la mía viene de serie y por herencia: hija, sobrina y nieta de maestros, podría decirse que llevo toda una vida aprendiendo esta profesión.
El interés por los idiomas, la historia y la literatura me acompañó también desde pequeña: recuerdo mi mesilla de noche siempre con un libro que leer antes de irme a dormir (preferiblemente, algún volumen
delas aventuras de Los Hollister).
En mi tarea como docente la motivación de los estudiantes es el eje central e intento contagiar a mis alumnos y alumnas el entusiasmo que siento por esta profesión.
Supongo que por ese motivo me embarco en la aventura de crear un blog en el que compartir materiales y recursos educativos.